Guanacastequidad

Liberia: su fundación, su pasado

Miguel Fajardo Corea. Obra Perspectivas Muralísticas sobre la Historia de Liberia. Coope Ande. GUANACASTE NOTICIAS.

El topónimo “Liberia”, proviene de la raíz latina liber, cuyo significado es: libre e independiente, tanto en el aspecto político como en el social. Por ello, “Liberia” significa «tierra libre». Algunos hechos históricos significativos, referentes a Liberia son los siguientes:

Fue fundada el 4 de setiembre de 1769.

El 23 de julio de 1831, se le otorgó el título de villa al poblado de Guanacaste.

El 25 de marzo de 1835, la Villa de Guanacaste se constituyó en parte del departamento del mismo nombre.

El 3 de setiembre de 1836, Braulio Carillo le confirió el título de ciudad. Desde 1842 es cabecera de Guanacaste.

En 7 de diciembre de 1848, se convirtió en cantón y cabecera de la provincia de Guanacaste.

El 30 de mayo de 1854, pasó a ser capital de la provincia de Guanacaste, empleando el nombre de Liberia.

El 20 de junio de 1860, la denominación Moracia, para la provincia, fue reemplazado por el de Guanacaste, y la ciudad de Liberia conservó su nombre.

En mi artículo “Liberia: pasado en el presente” (Anexión, 2000) expresé:

“Liberia se encuentra ubicada en 10°38’49’,’ de latitud norte hasta 10°37’27’’, de la misma latitud.  Tiene una longitud de 85°27’13’’ a 85°25’34’’. Se localiza a 144 metros sobre el nivel del mar.

La Ciudad de Liberia recrea un pasado en el presente, cuyo norte forja una recuperación contra el olvido. La Liberia histórica utilizó la arquitectura de tierra (bahareque y adobe).

Liberia es la puerta del sol para compartir. Su espíritu guarda la tradición en los jícaros del llano, en las tinajas de la pasión, para perpetuar la vida de nuestra memoria histórica, con alma de tiempo y fajina de conciencia.

Liberia es la consolación frente a la soledad; al ansiado regreso, sitio de luz, peregrinación de esperanza ante el martirio. Liberia es un pasadizo hecho canción. Restallan los veranos y enamoran sus inviernos. Sus matices son jardines naturales de esencia. Las mariposas ocres vuelan con ardor, como espadones oscuros para el cotidiano aprendizaje que nos enseña a ser mejores.

Liberia es desvelo de llama luz; sentencia acrisolada de espumas y calles solas y blancas, dispuestas a recibir con hospitalidad.

Si amamos la ciudad que nos vio nacer, tratamos de conocerla, honrarla, defenderla, de hacerla crecer con cada uno de nuestros actos, porque Liberia es la región del arcoíris.

Posee su Calle Real, su huelenoche noviera, su sombrero de lana blanca, su marimba y su guitarra enamoradas.  Alguna vez suena el quijongo contra la nostalgia y los recuerdos. Solo quedan dos longevos quijongueros. No debe morir la tradición de quienes ejecuten tan bello y sensitivo instrumento.

Liberia es el cruce de vías para llegar al destino del sol, la arena, o el mar.  El cielo todo, albísimo”.  (Fajardo, 2000:22)

Comentarios

Comentarios

Más Visitadas

To Top